Moverse por Barcelona

La red del transporte público de Barcelona es bastante eficiente, cubre muy bien la ciudad. Tiene once líneas de metro, además de docenas de líneas de autobús que te llevarán a cualquier rincón de la ciudad. Aquí tienes algunas pequeñas reglas para moverte por Barcelona en transporte público. Una buena ayuda es la página de Transportes Metropolitanos de Barcelona.

La tarifa está integrada, es decir, es el mismo billete para el bus, el metro y el tren de cercanías.
La regla principal es no comprar billetes sencillos. Son carísimos (2,15€ por viaje) y además no permiten cambiar de medio de transporte. Por lo tanto, no hay que comprarlos, y en su lugar sí comprar la T-10, que es la tarjeta más popular. La T-10 incluye 10 viajes en una tarjeta, y cuesta 10,30€, así que el precio por viaje es menos de la mitad que el billete sencillo. Y se puede compartir, si dos personas viajan juntas pueden usar la misma tarjeta, simplemente hay que validarla dos veces. Además, la T-10 permite cambiar de un medio a otro (metro-bus-tren) durante 1 hora y cuarto después de la validación. Por tanto, si haces un viaje en metro y en menos de 1:15 tomas un bus, el sistema no te marcará un viaje por el bus. Esto es muy importante si tomas las lÌneas L6, L7 y L8 del metro, que no están conectadas con la red principal (hay que salir y volver a entrar). Las otras ocho líneas están conectadas bajo tierra sin salir del recinto del metro. Se puede comprar la T-10 en las estaciones de metro, estancos y quioscos. Los buses NO venden T-10s.
Para viajar a los alrededores de la ciudad hay un sistema de seis zonas concéntricas cuyos precios crecen cuando viajas varias zonas. Pero tienen el mismo sistema de T-10s que son más baratos que los billetes sencillos.

 

El metro es muy eficiente y rápido, con trenes circulando cada tres minutos durante el día. Las líneas más importantes son L1 y L5 (paralelas al mar), y L3 y L4 (perpendiculares). Es habitual encontrar mucha gente en estas lÌneas, especialmente en hora punta. El metro funciona desde las 5 de la maÒana hasta las 12 de la noche en dÌas de diario, hasta las 2 de la mañana en viernes, y toda la noche en sábado.
La red de bus es muy completa y útil, lo más probable es que el bus te deje más cerca de tu destino que el metro. Los autobuses circulan con bastante frecuencia (10 minutos) durante el día. Hay una red especial de buses nocturnos, distinta de la red diurna, y que probablemente es la mejor manera (o la más barata) de moverse por la ciudad a altas horas de la noche.
Los mapas en PDF del bus y el metro están en www.tmb.cat/es/el-teu-transport.
La Plaza Catalunya, a cinco minutos andando del CCCB, es el centro neurálgico de la ciudad, con cuatro líneas de metro (L1, L3, L6 y L7) convergiendo en ella (estación Catalunya), además del tren de cercanías y de muchas líneas de bus.
El tren de cercanÌas es útil si te lleva cerca de tu destino, pero tiene muy pocas estaciones en la ciudad. No se recomienda su uso excepto si se conoce bien la ciudad y la red de Cercanías. El metro y el bus son mucho mejores.
Igualmente, el sistema de alquiler de bicicletas (Bicing) está pensado para residentes y no para visitantes. El abono cuesta 45€ y es necesario acreditar ser residente español. Si vas a estar solo una semana, no puedes usarlo.

La conexión más conveniente al aeropuerto es el Aerobus, aunque es un poco caro (6€). Va desde la Plaza Catalunya a las terminales del aeropuerto, la lÌnea A1 a la terminal 1 y la línea A2 a la terminal 2. Circula cada cinco minutos durante el dÌa, de las 5 de la mañana a la 1 de la madrugada, con un poco menos de frecuencia muy temprano o muy tarde. Su web es www.aerobusbcn.com.
Los modos más baratos de ir al aeropuerto son el tren y el bus de la ciudad. Los trenes circulan cada media hora, pero un gran inconveniente (quizás resuelto para 2016 pero no se sabe) es que sólo van a la terminal 2, necesitando un bus lanzadera para ir a la terminal 1. Mucho mejor el Aerobus.
El bus 46 lleva de la Plaza España (metro Espanya L1 y L3) al aeropuerto cada 20 minutos. El autobús es lento (45 minutos), con muchas paradas, pero tiene la ventaja de que está incluido en la T-10. Por tanto un viaje sale por 1,03€. Si tienes suficiente tiempo y un par de viajes en tu T-10, toma el 46 al aeropuerto, te lleva a las dos terminales, primero la T2 y luego la T1.

Los taxis no son tan caros como parecen, sobre todo si lo coges en grupos de tres o cuatro. Un viaje en la ciudad suele costar entre 6 y 10 euros, quizá 15 para un viaje de extremo a extremo o con muchos atascos. La bajada de bandera son 2,10€, más coste por kilómetro o por minuto si el taxi está parado en un atasco. Hay suplementos para ir al aeropuerto, a la estación de Sants y también por carreras nocturnas. Un viaje típico al aeropuerto son unos 35€ a la terminal 1, y quizá 30€ a la T2, incluyendo suplementos. Las maletas son gratuitas. No es necesario dar propina, aunque el conductor lo agradecerá.